La provincia de Córdoba se sitúa en la región de Andalucía.

Su capital, de mismo nombre, Córdoba, fue una importante ciudad romana que después dio paso a uno de los principales centros islámicos de la Edad Media. De esta última etapa encontramos el símbolo más característico de la ciudad, la gran Mezquita que data del año 784 d. C.

Córdoba es actualmente la ciudad que más títulos Patrimonio de la Humanidad de la Unesco alberga del mundo empezando por la Mezquita-catedral. Le siguen su casco histórico, la Fiesta de los Patios Cordobeses y la ciudad palatina de Medina Azahara.

La Mezquita Catedral

La Mezquita-catedral de Córdoba tiene puertas de acceso con motivos tan espectaculares y característicos del arte islámico como los que podemos ver en la foto. Esta portada se encuentra en el lado Este de la Mezquita. ¡Espectacular ver sus colores con la luz del sol!

La Mezquita-catedral de Córdoba se empezó a construir en el año 784 y con 23.400 metros cuadrados llegó a ser la segunda mezquita más grande del mundo, solo superada por la Mezquita de La Meca.

Sus casas y patios

Las casas cordobesas, con su típico patio, son herencia de la arquitectura romana e islámica, que dejaron su mejor huella en los patios, hoy convertidos en espacios de convivencia y sello de identidad propio en medio de la ciudad.

Córdoba, bonita de día, preciosa de noche y recuerdo imborrable para quien la conoce.

Gastronomía

SALMOREJO CORDOBÉS – Es una crema espesa que se sirve fría. Está realizada a base de tomate, pan, ajo y aceite de oliva con la que estar bien alimentado e hidratado en los días calurosos de primavera y verano. Se puede realizar con mortero, como toda la vida, o ayudarse de una batidora o robot de cocina.

Ingredientes para 6 personas

☑️Tomate: 1 kg
☑️ Pan de hogaza, preferiblemente de Telera cordobesa: 200 g
☑️ Aceite de oliva virgen extra: 150 ml
☑️ Dientes de ajo: 1
☑️ Sal al gusto

Letras

A CÓRDOBA – Poema de Luis de Góngora

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
De honor, de majestad, de gallardía!
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
De arenas nobles, ya que no doradas!

¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
Que privilegia el cielo y dora el día!
¡Oh siempre glorïosa patria mía,
Tanto por plumas cuanto por espadas!

Si entre aquellas rüinas y despojos
Que enriquece Genil y Dauro baña
Tu memoria no fue alimento mío,

Nunca merezcan mis ausentes ojos
Ver tu muro, tus torres y tu río,
Tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!